La mentira de la violencia contra la mujer. Parte 5: El acoso sexual

¿Y qué hay del acoso sexual como violencia?




NOTA: Si no has leído el artículo anterior, léelo AQUI.


Ver el “acoso”, de buenas a primeras, como “violencia contra la mujer”, es un grave error. Primero, porque tanto hombres como mujeres podemos ser acosados. No es una realidad exclusiva del sexo femenino. Por eso existen historias y estereotipos de las novias obsesivas, y de chicas que siguen a chicos, tanto que hasta ha llegado al mundo de los memes. Hace unos años existía el meme de la “novia celosa y obsesiva”, que si bien, como todo meme, va tras el humor, refleja una realidad femenina imposible de negar. Segundo, porque no todo es acoso. Hay cosas que al día de hoy se ven a mal, sin que ese rechazo sea fundamentado en un criterio racional y realista. Por ejemplo, el piropo es visto como una forma de acoso, cuando, siendo intelectualmente honestos, no encaja en esa categoría. El piropo no es a priori violencia, sino un uso de la libertad de expresión personal. Es cierto que puede ser incómodo para algunas personas, pero hay que verlo desde una perspectiva lógica, no solo por encima: Incómodo = emoción personal y subjetiva. Y bueno, a partir de una emoción personal y subjetiva no se puede determinar que algo es bueno o malo. Eso sería cometer una falacia de non sequitur.

Recordemos algo: Hoy en día, las mujeres en general, y las feministas en particular, defienden la libertad de usar su cuerpo como les parezca (por ejemplo, para ponerse la ropa que quieran, en cualquier momento y lugar). Ergo, quienes sostienen esto no deberían tener problema alguno en que otro haga uso de esa misma libertad, ¿verdad?...bien, un hombre que mira con deseo a una mujer, está haciendo eso mismo: Usando libremente una parte de su cuerpo (los ojos). Un hombre que emite un piropo (o cualquier sonido) está haciendo ello también: Usando libremente otra parte de su cuerpo (su boca y sus cuerdas vocales). Mismo caso, misma lógica. Esto es lo que se conoce como una isomorfia, y es la base de toda analogía válida.

Intentar objetar este hilo de razonamiento afirmando que esta analogía es falsa, debido a las diferencias entre estos escenarios (aludiendo a la incomodidad, por ejemplo), es inválido, dado que ese alegato no ataca la isomorfia planteada, la cual es ineludible, y por ende, indestructible. Así, o a todos se les reconoce la libertad de uso autónomo de su cuerpo (validando que una chica se pueda poner la ropa que quiera, así como que los hombres puedan mirarla y piropearla cuanto quieran), o no se le reconoce a ninguno (restringiendo el piropo, pero también la libertad de vestimenta).

Insistir en diferente trato para estas situaciones isomorfas, requiere echarse al hombro una astronómica carga de prueba, para, una vez asumida y válidamente cumplida, recién poder tratar diferentemente circunstancias cuya base, a priori, es idéntica. Ello requiere una justificación epistemológica como un Leviatán, que, como es obvio, no puede reducirse a los sentimientos o emociones femeninas, ni a la mera diferencia entre los analogados (las analogías se hacen entre elementos diferentes, sino no serían analogías, para empezar). De hecho, aludir a las diferencias irrelevantes es algo que en lógica se conoce como "falacia casuística". El que algo sea incómodo para una mujer no lo hace malo en sí (non sequitur), ni es suficiente diferencia para descartar la isomorfia planteada (casuística).

Muchas mujeres ya se han dado cuenta de esto. Una mujer no puede tachar de acoso el coqueteo torpe, o la admiración de su belleza. Eso es algo básico en la interacción humana. El que alguien no sepa coquetear, cortejar o seducir no es violencia, es simplemente torpeza, que se soluciona con la debida experiencia. No se puede castigar legalmente la torpeza o la falta de experiencia masculina solo porque no le gusta a las mujeres. Las mujeres que ven en esto acoso y violencia contra la mujer, deben comenzar a madurar, pues en el mundo uno se encuentra de todo, y todo tipo de personas. Parte de la madurez humana consiste en saber manejarse entre las diferentes situaciones que uno se encuentre en la vida, así como saber tomar las cosas como de quien viene. Tomar como algo serio y solemne el piropo de un hombre con el que probablemente nunca más te encuentres en tu vida, es cuando menos ridículo; cuando más, un problema de sensibilidad que podría requerir una consulta con un profesional de la salud mental. Tomar a mal el coqueteo, verlo algo tan normal, sano y natural como si fuera un acto aberrante de violencia, no tiene el menor sentido. El coqueteo está más cerca al romance que a otra cosa. Tal vez no sorprende, por ende, que sean las feministas quienes más estén en contra del amor romántico, y pugnen por cambiarlo por el “amor libre”, es decir, relaciones sin compromiso ni responsabilidad emocional, sino algo como “amigos con derecho”.

Pero vamos más allá. No es solo que se ve a mal que el hombre exhiba formas de acercamiento a la mujer, sino que en similares o iguales circunstancias, al hombre se lo tacha de acosador, violento y peligroso, y es pasible de sanciones legales, así como de terminar con la vida destrozada por efecto de las redes sociales. No es solo eso. Es peor aún: A las mujeres que hacen eso mismo, se las toma como románticas y empoderadas, y cualquier crítica es tomada automáticamente como violencia contra la mujer. Sí, tan extraño, contradictorio e hipócrita como suena. Se ve a mal cuando un hombre coquetea y busca el romance, pero se ve a bien cuando lo hace una mujer. Para muestra un botón: El 18 de abril del 2017, un joven de Murcia, España, vio a una chica en el tren. Al instante se sintió atraído por ella. Dado que no se animó a pedirle sus datos, se dedicó a buscarla, poniendo 4 papeles pegados en la ciudad, y solo 4, confesando su sano y romántico interés, e invitándola a que se conozcan. Al instante, salieron quienes comprendieron la actitud romántica del joven. Algo inadecuada tal vez, pero sin malicia. Sin embargo, no faltaron quienes vieron esto como acoso, machismo y un posible problema psiquiátrico. Y fueron muchos. Los medios crucificaron al joven, quien solo quería conocer a una chica y salir con ella [1], tachándolo de lo peor, sobre todo desde la perspectiva de muchas mujeres feministas [2], e incluso inventando supuestas respuestas de “la chica del tren”. Por fortuna, la verdadera “chica del tren” llegó a ser contactada, y la historia tuvo un final feliz, pues se cayeron bien y se comprometieron a conocerse, una vez los medios se hayan alejado [3].

Como se ve, en caso sea un hombre el romántico, interesado, o “aventurado” en hacer este tipo de búsquedas públicas, automáticamente hay una acusación de machismo y violencia contra la mujer. Pero, ¿qué pasa cuando el caso es a la inversa, cuando es la mujer la que hace este tipo de cosas? Creo que intuyen la respuesta. Y sí, es esta: Simplemente se toma como un acto romántico y de empoderamiento femenino. ¿No creen que existan esos casos? Véanlo ustedes mismos:

Vera Feddersen [4], una berlinesa residente en Dublín, que trabaja para una institución educativa alemana en esa ciudad [5], volaba de Londres a la capital irlandesa en un vuelo de Ryanair, cuando vio entre los pasajeros a un hombre del cual se enamoró a primera vista. Intercambiaron unas cuantas palabras al recoger maletas, pero no pudo obtener sus datos. Así que inició una búsqueda por redes sociales, misma que se volvió viral, tratando de ubicar a su amor platónico. Y bueno, aunque es obvio, Facebook tiene mayor alcance que 4 papeles en la ciudad de Murcia. Pero a ella no se la llamó loca y enferma, mas bien los medios la calificaron como una historia de película romántica [6] [7], y las opiniones al respecto en las redes sociales son casi en su totalidad positivas y de buenos deseos.

Una chica en un bus de Rosario, Argentina, vio a un chico del cual se sintió atraída. No tuvo mejor idea que sacarle una foto sin que él se diera cuenta, y usarla para buscarlo por redes sociales [8]. Al final llegó a dar con el joven en un lapso de 48 horas. Él, en lugar de molestarse y ver esto como acoso, tomó las cosas con humor y mucha educación, rechazando sus avances románticos y deseándole suerte en la búsqueda de su media naranja. En este escenario, si los sexos de los protagonistas hubieran estado invertidos, casi con seguridad se hubiera hablado de una agresión machista, unida a una posible sanción legal por la difusión de su imagen. Pero como se dieron las cosas, no pasó de una anécdota romántica sin mayor consideración de gravedad.

¿Qué estos casos también son violencia y deberían estar prohibidos y/o penados? ¿En serio? Siendo intelectualmente honestos, estos casos, si bien pueden ser ejemplo de comportamiento inapropiado, no constituyen algo malo en sí, pues la intención de los ejecutantes no fue hacer daño, y la acción tampoco generó daño objetivo. Por ende, en vez de ver a mal y como legalmente punibles estos casos, deberíamos verlos como algo inocuo, pues sin duda lo son. No es lo mismo que alguien te busque para matarte, que para invitarte a una cita. Y no podemos tratar ambos casos como si fueran lo mismo. Tampoco tiene sentido punir un coqueteo torpe o el romanticismo. Eso no hace ningún daño. Por más que intenten estirar el término para incluir cualquier suerte de daño subjetivo, invitar a alguien a una cita o similar, objetivamente hablando, no es algo lesivo.

¿Qué la cantidad de mujeres que hacen esto es menor a la de hombres? Pues no hay estadísticas globales de este tipo de casos. Como se comprenderá, los gobiernos no hacen estadísticas de intentos de coqueteo por Facebook, así que no podemos afirmar ello.

¿Qué no es lo mismo empapelar la ciudad que hacer una búsqueda en redes sociales? Bueno, claro que no es lo mismo. En el caso del chico de Murcia, solo fueron 4 papeles. La chica alemana fue directamente a Facebook, y esta red social tiene alcance global. Así que mucho respeto a la privacidad no hubo, y la escala del intento inicial fue claramente dispar.

¿Qué no es lo mismo que lo haga un chico a que lo haga una chica, siendo que si lo hace un chico es machismo? Bueno, eso no tiene sentido, y es mas bien una forma de misandria, al querer denostar a los hombres y sus características (macho) como algo negativo, aunque el acto denostado no tenga relación alguna con ello. Y efectivamente no la tiene. Primero, no hay motivo por el cual afirmar que es diferente cuando lo hace un chico que cuando lo hace una chica. La exposición del otro a escala global es la misma. El deseo de encontrar a la otra persona es la misma. Las ganas de encontrarla no tienen que ser las mismas, eso cae en la esfera particular-subjetiva, y no es juzgable de ninguna manera. Si vemos que un hombre y una mujer hacen lo mismo (una búsqueda global de alguien que les gustó), ¿cómo se va a decir que es diferente? Simplemente no se puede. Cualquier alegato en ese sentido es un intento de construir un escenario ad hoc a favor de la mujer y en detrimento del hombre, y por ende, una falacia que debemos rechazar de antemano. Segundo, que no es ni puede ser machismo algo que hacen hombres y mujeres sin distinción de sexo y sin fundamento en el sexo del otro, más allá de la orientación sexual propia. Buscar a alguien que te gusta no tiene nada que ver con alguna superioridad masculina. Si se dice que ello es ver a la persona buscada como un objeto, y que ello es un comportamiento machista, entonces la mujer que lo hace también lo estaría viendo así, y por ende, ese alegato de machismo se derrumbaría. Si se insiste diciendo que las mujeres también pueden ser machistas, volvemos a lo mismo: Buscar a alguien que te gusta no tiene relación alguna con el machismo. Para decir que las mujeres también son machistas, y tomar como prueba este acto, tendríamos que aceptar de antemano que este acto es machista. Es decir, tendríamos que aceptar un argumento circular. Y no tenemos motivo alguno para hacer esto.

Lo que la evidencia nos deja claro es que esto no es algo que hagan en exclusiva los hombres contra las mujeres. Es algo que hacen unas personas sobre otras personas. Así de simple. Si se va a ver romántico en un caso, lo intelectualmente honesto es verlo romántico en todos. Si se va a ver como acoso en un caso, se debe ver así en todos los demás, sin distinción. Así, lo único a analizar es si efectivamente ese comportamiento es malo o no. Y siendo honestos, no hay algo malo en sí en un avance romántico como este, ni en general, en un avance romántico torpe. Estas historias se han repetido varias veces en el tiempo, y muchas han dado origen a relaciones realmente bonitas. Por ende, siendo que en esto no hay nada de malo en sí, lo correcto es dejar que ocurra, sin satanizarlo, muy a pesar de que se quiera usar estos casos para denostar al varón.

También se suele acusar al hombre de machista, misógino, cosificador y demás por apreciar la belleza femenina. Se ve a mal que los hombres expresen vehementemente su deseo y admiración por un cuerpo esbelto, una figura torneada, unos glúteos bien formados y unos pechos turgentes. Pero claro, solo en el caso del hombre. Cuando es una mujer la que hace esto, es empoderada y libre, y quien ose estar en contra es un machista. ¿No me creen? De nuevo, pruebas en mano, se los demuestro: En la toma de mando de Andrés Manuel López Obrador como nuevo presidente de México, éste tuvo una escolta de cadetes. Uno de ellos resultó muy atractivo para las mujeres, tanto así que buscaron su nombre, datos personales, fotos y demás. Al cadete le pusieron el sobrenombre de “el soldado del amor”. Su nombre verdadero es Giovanni Lizárraga [9]. No faltó la mujer que lo “cosificó”, como dirían en lenguaje feminista; o como se diría de forma normal, lo vio física y sexualmente atractivo [10] [11].

¿Ven ahora que la “cosificación”, el “acoso” y el “hostigamiento por redes sociales” no son algo exclusivo de los hombres? Por ello, es imposible decir que estas acciones son fruto del machismo y la violencia contra la mujer. En realidad son cosas que hacen hombres y mujeres, sin distinción de sexo, sin motivo de sexo (más allá de la orientación sexual), en mayor o menor medida. No hay aquí ninguna “violencia contra la mujer”, de la misma manera en que no la hay en ninguna acción cuya causa sea transversal a los sexos. Insistir en que esto es “violencia contra la mujer”, por ende, es imposible, y solo puede ser sostenido negando la evidencia de la transversalidad de este comportamiento y su motivación. De más está decir que sentirse atraído por alguien bello del sexo opuesto es algo normal, sano y natural, al igual que verlos como objetos en cierta medida. La mal llamada “cosificación” no es más que la sana, normal y natural atracción estético-sexual que experimentamos los seres humanos. Sobra decir que ver a mal y como machismo, algo tan, valga la redundancia, normal, sano y natural, no resiste el menor análisis, y solo puede ser sostenido renunciando a la ciencia, y abrazando discursos que no se sustentan en esta, o que de plano la niegan.

Un grupo de intelectuales francesas, conscientes de la locura de esta situación, han firmado un manifiesto dejando en claro lo que es obvio: El piropo no es acoso [12], y movimientos como el #MeToo han llegado demasiado lejos. Una prueba de ello es el mismo caso Weinstein, donde, si bien se puede apreciar el uso de la posición de poder que un hombre ejerció para conseguir favores sexuales (cosa que es bastante criticada), poco se habla de que las mujeres que aceptaron acostarse con él, básicamente ejercieron la prostitución: Cambiaron sexo, por un beneficio material. Y claro, eso no es criticado, ni es tomado como lo que es: Una muestra del poder femenino, basado en la belleza y el sexo. Una muestra más local y reciente en Latinoamérica es el caso de la actriz Karla Sousa, misma que acusó haber sido víctima de una violación por un productor mexicano hace años, y que ocasionó graves perjuicios laborales y sociales al productor Gustavo Loza, sin prueba alguna de que este la hubiera violado. De hecho, este mostró pruebas de su relación con Karla, refutando así una asociación espuria con la idea de ser una especie de Weinstein mexicano y criminal [13], tanto mas cuanto la misma Karla había dicho que ella se aprovechaba de su belleza para seducir a productores y conseguir papeles [14].

Este no es el único caso de mujeres que se dan cuenta de que el piropo no es acoso, y que hablar de acoso tan a la ligera, es un grave error. El nuevo libro de Marta Lamas (feminista) también da cuenta de ello. Y es interesante que lo diga una feminista de amplia trayectoria como ella, pues de una feminista no es de esperarse un pensamiento así [15].

Personalmente estoy en contra de los "piropos" subidos de tono, de los de tipo albañil. Pero somos adultos, y un adulto psicológicamente sano y normal es capaz de discriminar las cosas, dándole importancia a lo que realmente la tiene, y tomando las cosas como de quien viene. En la vida, no solo nos encontraremos con piropos, sino con toda suerte de problemas y malestares, de opiniones y posturas que no nos gustan, pero no por ello podemos plantear una censura hacia quienes no estén en sintonía con nosotros. Eso no tiene sentido, y de hecho sería altamente dañino para la sociedad. Sería discriminar bien por sexo (misandria), por clase social, por grado de cultura, etc. Si bien no toda discriminación es mala en sí, ya que hasta la inteligencia artificial puede ejercerla [16], hacerlo solo porque no comparten nuestros pensamientos o forma de ver las cosas sería absurdo, y en nada diferente a la inquisición o el nacionalsocialismo alemán. De allí a hacer guetos y comenzar una cacería de brujas, no hay mucho trecho. Y no hay que dudar de cuán irracional puede ser la sociedad al día de hoy. Si en muchos lugares siguen matando gente por ser atea u homosexual, e incluso por rumores de violación o compra-venta de niños que al final resultan falsos, cualquier cosa es esperable.

En la vida hay que saber manejar todo tipo de situaciones. Y que la gente te incomode, es una de ellas. No podemos simplemente poner una censura solo porque quienes se incomodan son mujeres. Ser mujer, es decir, nacer con caracteres urinosexuales femeninos y cromosomas XX, no es algo de una dignidad especial. Es igual de valioso que nacer hombre. Poner leyes o derechos dependiendo del sexo, es básicamente prescribir privilegios. Y se supone que desde el feminismo se lucha por abolir los privilegios masculinos. Poner privilegios femeninos sería convertirse en lo mismo que se busca destruir. Incluso dejando de lado el feminismo, sería absurdo por innecesario y discriminatorio.

La vulgaridad en general debe irse erradicando de la sociedad. No por tonterías de "respeto a la mujer" o evitar la "violencia de género", sino porque la sociedad debe hacerse cada vez más sabia, erudita, intelectual. Y ello implica dejar de lado las formas inferiores de acción. Pero en sí, el piropo, vulgaridades aparte, no es algo que genere un daño objetivo, y por ende, no hay motivo por el cual sostener que debe ser eliminado, que es acoso, y que es “violencia contra la mujer”.

Así las cosas, hay que tener mucho cuidado al hablar de acoso, pues puede terminar confundiéndose algo tan como la capacidad de la libre expresión, el coqueteo y la cortesía, con violencia. Y sin duda, no son lo mismo. Confundirlos, como sucede hoy, infla falazmente las cifras de acoso, y lo mismo sucede con otras cosas, que hoy son calificadas como “violencia contra la mujer”, siendo que en realidad son simplemente violencia, sin etiqueta alguna. De hecho, hablar de “violencia contra la mujer” impide visibilizar la violencia que sufre el hombre, al prestarle especial importancia a la que viven las mujeres, relegando a un plano secundario la violencia “común”, y peor aún, la violencia que pueda sufrir el hombre, aunque esta sea idéntica en características a la que vive la mujer.


[1] “Esto es un poco sicópata”: Busca a chica que vio en el tren y su idea indigna a todos. Recuperado de https://www.rockandpop.cl/2017/04/no-te-das-cuenta-que-esto-es-psicopata-busca-a-chica-que-vio-en-el-tren-y-su-iniciativa-causa-controversia
[2] “No, lo de la chica del tranvía de Murcia no es romántico”. Diario El País. Recuperado de https://elpais.com/elpais/2017/04/28/mujeres/1493373650_777203.html
[3] “Joven que buscaba a la chica que lo ‘enamoró’ en un tren recibe una inesperada respuesta”. Recuperado de https://www.biobiochile.cl/noticias/sociedad/curiosidades/2017/04/29/joven-que-buscaba-a-la-chica-que-lo-enamoro-en-un-tren-recibe-una-inesperada-respuesta.shtml
[4] Just Eat National Takeaway Awards 2017. Recuperado de https://www.beaut.ie/photos/just-eat-national-takeaway-awards-2017-397718. Vera es la chica con vestido negro y saco gris que sale junto a otra chica con vestido azul.
[5] Vera Feddersen, parte del staff de St. Kilian’s Deutsche Schule Dublin. Recuperado de https://www.kilians.com/staff_members/vera-feddersen/img_6512-copy
[6] “Facebook: se enamoró de un hombre en el aeropuerto y pide ayuda para encontrarlo. Recuperado de https://larepublica.pe/ocio/839957-facebook-se-enamoro-de-un-hombre-en-el-aeropuerto-y-pide-ayuda-para-encontrarlo
[7] Vio al hombre de su vida en un avión, no le pidió el teléfono y ahora lo busca en Facebook. Recuperado de https://www.20minutos.es/noticia/2934116/0/hombre-vida-avion-pidio-telefono-facebook
[8] “Se enamoró en el colectivo, lo buscó por Facebook y lo encontró”. Diario Clarín. Recuperado de https://www.clarin.com/sociedad/enamoro-colectivo-busco-Facebook-encontro_0_HkWzckgjD7e.html
[9] “Sensual cadete opaca a AMLO en plena toma de protesta”. Revista TV Notas, Recuperado de http://www.tvnotas.com.mx/virales/sensual-cadete-opaca-amlo-en-plena-toma-de-protesta
[10] “Los comentarios más ‘hot’ de mujeres hacia cadete ‘guapo’ de AMLO”. Recuperado de https://elbigdata.mx/trending/los-comentarios-mas-hot-de-mujeres-hacia-cadete-guapo-de-amlo
[11] “Cadete se robó las miradas durante la posesión de López Obrador como presidente de México”. Recuperado de https://www.pulzo.com/mundo/memes-cadete-robo-miradas-posesion-amlo-PP601589
[12] Catherine Deneuve y un centenar de mujeres francesas denuncian ‘totalitarismo’ de #MeToo. The New York Times. Recuperado de https://www.nytimes.com/es/2018/01/10/francia-metoo-deneuve-balancetonporc
[13] Gustavo Loza difunde mensajes de Karla Souza tras denuncia de agresión sexual. Diario El Comercio. Recuperado de https://elcomercio.pe/tvmas/farandula/gustavo-loza-conversaciones-karla-souza-defender-acusaciones-mexico-noticia-524715
[14] Karla Souza, en 2014: “Cuando veía que a un productor yo le gustaba, lo usaba para recibir un papel”. Sin Embargo MX. Recuperado de https://www.sinembargo.mx/23-02-2018/3389405
[15] Mujeres feministas se manifiestan contra nuevo libro de Marta Lamas por justificar acoso. Página “La Crítica”. Recuperado de http://www.la-critica.org/feminismo/feministas-denuncian-marta-lamas
[16] Could AI robots develop prejudice on their own? EurekAlert. Recuperado de https://www.eurekalert.org/pub_releases/2018-09/cu-car090618.php

Comentarios

  1. Muy buena información, pero deben tratar tambien del acoso de mismo sexo que tambien es problematico, especialmente en Latinoamerica donde mucha gente (hombres y mujeres) tiene deseos homosexuales sin vinculo y por eso buscan hacer tocamientos a gente de su propio sexo.

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  2. Regresate al bote de basura del que saliste, brother.

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