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Alquimia cristiana: Por qué el sacrificio de Jesús solo sirvió para acabar con la omnipotencia de Jehová

El sacrificio expiatorio de Jesús es uno de los ejes centrales del cristianismo. Sin embargo, pocos son los que se dan cuenta que este hecho le es tan perjudicial a su fe. ¿Por qué? Por la simple razón de que este sacrificio se considera una obligación, algo indispensable para la salvación.

¿Se entiende la idea? Una condición sin la cual no es posible algo se considera una obligación. Pero justamente éste es el inicio de los problemas. ¿Por qué? Porque dicha obligación recaería no solo en el hombre como sujeto de perdón y pasible de ser salvo, sino en el mismo Jehová como ente que acepta al salvo. Es una obligación compartida, lo que crea varios dilemas:

Primero: ¿Quién define las reglas para la salvación? Si es Jehová, el podría haber creado otras, si así lo hubiera querido, por lo que la idea del sacrificio expiatorio como condición indispensable para la misma es incorrecta. Además, como se supone que la voluntad de dicho dios es de autoridad máxima, no es posible pensar que él pudiera estar obligado de alguna manera para decir y hacer lo que hace. Lo contrario indicaría que este dios no es omnipotente, pues existirían motivos capaces de conminarlo a hacer algo, aún cuando esto vaya en contra de sus deseos. Quien no es capaz de cumplir sus deseos no puede ser considerado omnipotente.

Esta perspectiva es peligrosa para la fe, si se la lleva hasta las últimas consecuencias. ¿Por qué? Porque decir que Jehová hace algo y que no podría haber sido hecho diferente (como sugiere el principio antrópico, por ejemplo) es negar que este dios pueda hacer lo que quiera. Si por ejemplo, no todo modelo del universo fuera estable, nos veríamos obligados a decir que el dios cristiano solo es capaz de crear universos que funcionen. Esto limitaría su libertad de acción, y por ende su omnipotencia. Si por azares del destino, dios decidiera crear un universo que no funcione, lo haría con conocimiento de ello (por su atributo de omnisciencia), y se reivindicaría su poder y libre albedrío. Pero también indicaría que todo lo que decide, decidió o decidirá podría haberlo hecho diferente.

Si se dice que él puede hacer lo que quiera, pero que crea un universo que funcione porque así lo quiere, caemos en más problemas. En primer lugar, persiste el problema de que podría haberlo hecho de otra forma, y dado que es omnipotente, podría haberlo hecho mejor aún. Negar esto sería negar de lleno la omnipotencia divina. Segundo, los motivos nunca se producen solos. Si el dios cristiano tiene motivos para hacer algo, esto implica que algo lo mueve a determinado juicio o acción. Es bastante conocida la idea de que Jehová tendría que ser un ente necesario y absoluto. Por ello, decir que él pueda desear algo iría en contra de su atributo de absoluto. Pero si no puede desear ni querer nada, tampoco puede decirse que tenga libertad de decisión, o por extensión, libertad alguna. Esto desbarataría la creencia en un dios omnipotente. El hecho de que el dios cristiano desee hacer algo de una forma y no de otra revela por ende dos cosas: Primero, dependencia, pues existirían entes vivos o no, concretos o abstractos, capaces de influenciar sus juicios, y por ende sus decisiones jamás serían libres y soberanas. Estos entes, incluso si fueran criaturas creadas por él, tendrían intereses completamente diferentes al suyo, Segundo, preferencia, sentimiento demasiado humano como para poder atribuirse a un ser que se designa como la primera causa, ente absoluto y todopoderoso. Además, el que se quiera hacer algo de determinada manera indicaría algún tipo de reflexión, emocional (gusto) o intelectual (beneficio, desempeño, etc.). Si se prefiere algo es por alguna razón. Pero esto sería decir que Jehová está preso de factores externos, y condicionado para hacer su voluntad así como para efectuar cualquier creación.

Hasta aquí recapitulemos. Si Jehová es quien decide las reglas para la salvación, quedamos en uno de estos escenarios: Que lo decidió por conveniencia, por gusto, por obligación, o sin ninguna razón. Si fuera por conveniencia, significaría que dios no hace lo que quiere, sino lo que puede, lo que significa que no es omnipotente, al estar limitado a hacer solo lo material y lógicamente posible. Este tipo de omnipotencia escapa de los problemas de la omnipotencia convencional, pero por el precio de dejar de serlo, y convertirse en una cuasiomnipotencia.

Si fuera por gusto, significaría que hay algo que puede hacer que el dios absoluto decida de una manera y no de otra. La razón de la preferencia podría ser intelectual (querer hacer solo lo posible, aunque se pudiera hacer lo imposible, por motivos de cómo el desempeño, durabilidad, etc.); o emocional (preferencia, empatía, valor estético, etc.). Todas estas indicarían una dependencia divina inconcebible, pues una preferencia intelectual podría ser anulada con el uso de la omnipotencia (si fuera real, podría hacer posible lo imposible, y por ende todas las opciones presentarían igual cantidad de ventajas y/o desventajas); al igual que una emocional (todas las opciones podrían hacerse igual de atractivas). Así, el uso de la omnipotencia hace que sea posible que todas las opciones que tenga una divinidad a la hora de elegir hacer algo sean iguales, por lo que no podría haber un apego emocional o preferencia intelectual hacia ninguna en especial. Por ello, la existencia de un ente omnipotente indica que se trata de un ser incapaz de decidir ni tener algún tipo de volición. La omnipotencia anula el poder de decidir, y esta anulación elimina a la omnipotencia del mapa.

Aún cuando se use la excusa de que Jehová no iguala todas las opciones y decide una porque quiere, se está recayendo en el mismo error: Toma una decisión por algo, por un motivo, por ende, por algo obligatorio. Si es menester que el dios cristiano decida algo, ergo esta decisión es una obligación. Y como toda decisión es motivada, y por ende causada; y como es la causa o la necesidad, y no la voluntad del individuo, la verdadera razón para hacer algo, ergo el dios en cuestión, al tomar cualquier decisión, estaría perdiendo su libertad. Incluso si decidiera no decidir nada nuca, esta acción conllevaría una decisión, y la misma tendría un motivo, por lo que el problema persistiría.

Si fuera por obligación, otro sería el problema. Como esto se relaciona con un punto que trataré con posterioridad (si no es Jehová el que define las reglas para la salvación) abarcaré esto desde otro punto de vista: ¿Qué pasaría si el dios cristiano hubiera dictado una especie de “decretos cósmicos” acerca de este tema, que ni él mismo pudiera violar? Es una perspectiva interesante que merece respuesta. Si este hubiera sido el caso, podríamos despedirnos de la omnipotencia divina, pues en el momento en que Jehová dictase dichos decretos existiría algo que él no podría hacer.

Esto también puede verse desde otra perspectiva: Si en algún momento se pone coto a la omnipotencia, significa que ésta está supeditada al tiempo. Pero esto contradice el concepto de la omnipotencia misma, pues un ser omnipotente debería tener bajo su control el tiempo y el espacio, creaciones suyas. Esto demuestra que no es el hecho de que en algún momento se pueda renunciar o limitar la omnipotencia lo que constituye una verdadera objeción a la misma, sino la existencia del tiempo mismo. De existir el tiempo la omnipotencia se vuelve una idea imposible. Y como sabemos que el tiempo existe, ergo la omnipotencia no puede. ¿Por qué? Porque el que un ser denominado omnipotente esté sujeto a los caprichos de su creación o a sus posibilidades hace que dicha totipotencia sea imposible. Un ser que potencialmente puede dejar de ser omnipotente en realidad nunca lo fue, al estar sujeto al devenir y a los poderes de la estadística.

Por último, si hubiese decidido las reglas de la salvación sin ninguna razón, estaríamos ante un escenario pasmoso, pues la única explicación para que se decida algo en este caso es por efectos del azar. Y si este fuera el caso, un dios que juegue a la ruleta rusa con las almas humanas sería un ser tan despreciable como nunca ha existido otro igual. Un ser como éste no merecería adoración, obediencia o sumisión, sino lucha, un pugna en la palestra con todo nuestro poder, nuestra vitalidad, nuestro conocimiento. Sería un ser del cual deberíamos hallar la manera de deshacernos.

Si no hubiera razón para estas reglas, bien podrían haber sido unas u otras, lo que enfatiza más el carácter maligno de este dios, pues pudiendo ser más amoroso al hacer la salvación universalmente accesible, se entregó voluntariamente a la inacción, al margen del sufrimiento de sus criaturas, o incluso congratulándose del mismo. Debido a esto, no podemos descartar la idea de un dios sádico y cruel. Es más, tenemos todos los motivos, lógicos e incluso bíblicos, para señalar al dios cristiano como una de las deidades más despiadadas de la historia.


II


Si no es Jehová quien define las reglas para la salvación, entonces el sacrificio de Jesús no estaba supeditado a su voluntad. Así encontramos que hay algo que escapa al control del dios cristiano, y por ende se elimina la idea de su omnipotencia. Es más, si esto fuera así, Jehová sería un ente más, supeditado a leyes anteriores a su existencia dictadas posiblemente por un dios más poderoso. Si este es el caso, el dios cristiano no sería digno de adoración.

Examinemos un poco más dichas leyes. El caso del sacrificio expiatorio que rutinariamente practicaban los judíos era de índole simbólica, pues anualmente se sacrificaba un animal para expiar los pecados de la totalidad del pueblo judío. En cambio en la historia cristiana, Jesús se identifica como el equivalente de Adán, y por ello se califica como sacrificio perfecto. Aquí vemos el primer problema: El sacrificio cristiano no tiene nada que ver con el judío, pues en el segundo la idea de equivalencia no era necesaria (como sería esperable ante la perspectiva de un dios todopoderoso, y por ende actor final del drama del perdón de los pecados); mientras que el primero es similar a la obligación de equilibrar la balanza, lo que evidencia la necesidad del dios cristiano de ser una especie de controlador cósmico mas que el todopoderoso ser que antaño se creía. Vemos a un ser que está mas interesado en conservar el equilibrio de poderes que en hacer cumplir su autárquica voluntad. Son dos seres diferentes, dos tradiciones diferentes, siendo la cristiana más cercana a las ideologías paganas que a la ideología judía. Ergo, no se puede decir con propiedad que la ideología cristiana del sacrificio redentor proceda directamente de la judía, aunque esta última también haya sido presa del proceso de paganización durante el exilio y las sucesivas conquistas.

El principal problema con el sacrificio redentor es su carácter equivalente mismo. ¿Por qué un dios tendría que aceptar únicamente un sacrificio equivalente? La idea de equivalencia destruye la de omnipotencia por muchas razones. La primera es que si es necesario algo equivalente, la voluntad de Jehová queda en un segundo plano ante la necesidad de mantener el orden cósmico. Un ser todopoderoso pone su voluntad en primer lugar, pero uno que no lo sea solo podrá crear o hacer su voluntad con apego a determinado orden. ¿Cuál es el comportamiento de Jehová, y por ende su descripción más precisa? Si fuera realmente todopoderoso, podría hacer incluso lo lógicamente imposible. Si no lo fuera, solo podría hacer lo lógico, manteniendo un orden y equilibrio de energías en su creación. El comportamiento de Jehová encaja mejor con la segunda opción, lamentablemente para los creyentes. Este comportamiento haría ver a Jehová más como un supercientífico que como un ser trascendental. Y si ese fuera el caso, y si realmente existieran los dioses, podría decirse que estamos cada vez mas cerca de serlo.

La equivalencia en sí misma presenta muchos problemas. El que el sacrifico haya tenido que ser así indica que todo lo existente sigue una especie de ley de equivalencia, como la de la alquimia. Si es así, y todo indica que lo es, la necesidad de un sacrificio equivalente indica que el mal y el pecado son independientes de la voluntad y el poder del dios cristiano, ya que éste no puede eliminarlos simplemente por su deseo. Una razón más para descartar la omnipotencia de este ser. También nos hace preguntarnos: Si el mal no tiene que ver con Jehová, ¿por qué el bien tendría que ser diferente? Tal vez el bien y el mal tengan independencia de los designios de este dios, y por ende no tiene sentido en afirmar la infinita bondad de éste. No profundizaré en este tema por ahora, pero es una idea interesante y no tiene nada de descabellada.

Decir que Dios no deja de ser omnipotente por ello, sino que inexorablemente cumple las leyes que él mismo instauró, es inútil y una tontería. Es igual de inútil que decir que fue por obligación, pues esto invalidaría su omnipotencia de una vez. También es inútil decir que lo hizo por gusto, conveniencia o sin ninguna razón, opciones tratadas en el tópico anterior. El hecho es que si Dios instauró leyes que él mismo no puede o no quiere violar, ergo está conminado a cumplirlas, lo que contradice la idea de que su voluntad es ley en el universo, y por ende su libre albedrío, libertad y omnipotencia. ¿Por qué? Porque su voluntad está limitada por sus leyes, y el debe cumplirlas así no le gusten, porque así lo decidió. Y la única forma de solventar esto es decir que en todo momento su voluntad está alineada con las leyes que emitió, lo cual es imposible de afirmar y menos aún de confirmar. Por ende, la omnipotencia de Jehová es un asunto de fe, pues solo mediante ésta es posible aceptar una idea tan llena de contradicciones.

Otro problema con la equivalencia lo presenta su relación con la religión. Si la equivalencia fuera válida, esto significaría que Jehová hizo que los judíos presentaran un sacrificio anual, así como sacrificios ocasionales en vano. ¿Por qué? Porque si el sacrificio realmente debe ser equivalente para ser válido, ergo el sacrificio ritual judío era inútil por desigual (un animal por los pecados de todo un pueblo). Pero aún, este dios, por prescribir un sacrificio inútil, dejaba que el efecto de los pecados de los judíos se acumulara. Así, no extrañaba que supuestamente de tiempo en tiempo ellos se volvieran tan malvados y pecaminosos, y que su dios los castigara entregándolos a sus enemigos. Y este es el asunto: Si su dios era quien permitía y fomentaba el aumento de su maldad, no tenía la autoridad moral de juzgarlos y hallarlos culpables, menos aún de castigarlos. Una masacre de personas y animales por el simple placer de la matanza.

Por otro lado, si el sacrificio judío fuera válido (porque dios nunca cambia de parecer) como se afirma en el antiguo testamento, entonces el sacrificio de Jesús sería inútil, pues la equivalencia no era necesaria. Es más, el sacrificio judío hubiera sido suficiente para borrar el pecado del mundo, y no se necesitaría el sacrificio de una encarnación divina para que el hombre fuese salvo. Y aún cuando éste fuese válido, el que la equivalencia no fuese necesaria abriría la puerta a otras formas de expiación que no necesitasen tal carnicería para ser efectivas. Jehová podría haber hecho cualquier otra cosa antes de enviar a su hijo a morir. ¿Entonces por qué lo haría? Por puro gusto. Así la idea de que solo una vida inocente servía como expiación es errónea, y fruto del salvajismo atávico y la ignorancia de los antiguos judíos, y heredada a los modernos cristianos, quinees hacen un uso espurio de la misma.

¿Podría haber usado Jehová otro medio para la expiación? Sí. Si no fuera necesaria la equivalencia de sacrificios, uno simbólico (como el sacrificio de una medida de harina) hubiera sido suficiente. Por el contrario, si ésta no solo fuese necesaria sino indispensable, y suponiendo que éste dios tuviera el poder suficiente, una entrega de energía de igual magnitud a la de supuestamente tenía Jesús sería suficiente. No había necesidad de crear una encarnación divina, hacerla crecer y sentir como los hombres, para luego torturarla e inmolarla innoblemente. Con un simple aporte energético bastaba.

Todo lo anterior hubiera servido aún sin considerar la omnipotencia de Jehová. Pero tomando este último factor en cuenta, solo hubiera sido necesario su deseo para que el efecto del pecado quedase erradicado del universo. Si la omnipotencia es real, y este ser la posee, entonces su voluntad lo trasciende y lo puede todo, y nada hay que no pueda hacer. Por esto, decir que el sacrificio de Jesús era indispensable para el perdón de los pecados no es más que una de las muchas excusas de los cristianos para hacer una diferencia completamente artificial entre los salvos (creyentes) y los malos (incrédulos); entre las criaturas hechas por su dios (los no cristianos) y los hijos de éste (los cristianos de determinada secta).

Recapitulemos para terminar. Si el sacrificio de Jesús es indispensable para la salvación y el perdón de los pecados, ergo Jehová está obligado por algo sobre lo cual no tiene control. Por ende, su supuesta omnipotencia queda reducida a nada, y su papel sería el de un controlador y custodio de todo lo creado, en vez del todopoderoso ser que siempre cumple su voluntad.

Si el sacrificio no es indispensable, se podría haber hecho cualquier otra cosa para la salvación y el perdón que no implique la muerte de una encarnación divina ni la masacre sistemática de animales para aplacar su ira, su ego o su apetito.

Ante la perspectiva de un dios omnipotente pero malvado, y un dios cuasiomnipotente y de dudosa moral, le pregunto a cada creyente teísta que posea aunque sea un poco de honestidad, intelectual y de cualquier otro tipo: ¿Cuál de las dos opciones prefiere?

9 comentarios:

Felipeless dijo...

Créeme que le e intentado explicar esto a cristianos de distintas religiones ... pero es más fácil seguir en la ignorancia y con las falacias de salvación espiritual etc..
A la gente le da miedo pensar .. pensar por si mismas, no aceptan que no somos mejores que los animales que andan por ahí libres, la única diferencia es que nosotros sabemos que vamos a morir, los animales no, pero en fin, buenos tus artículos.

Polarizador dijo...

Como dicen arriba, son muy buenos tus artículos. Lástima que el creyente cierre toda "discusión" con un "no entiendes porque no tienes fé".

Carlos Odín dijo...

Excelente artículo, te felicito.
Aunque claro que los creyentes no van a admitir lo absurdo de su creencia y te dirán "los caminos de dios son misteriosos (mentirosos diría yo, jejeje)".
Sin embargo esos dogmas no pueden contra la verdad.
Saludos.

diego dijo...

Impecable exposicion, Profana. La calidad de tus articulos es envidiable!

El Profanatumbas dijo...

Gracias a todos por los comentarios. Lamento no estar tan seguido por aquí como quisiera, pero mis múltiples ocupaciones me lo impien. Es más, les cuento que como a mediados de año o poco antes tengo un viaje pendiente, con todas las implicaciones del caso.

agradezco sinceramente los c omentarios, espero poder retribuirles con más artículos de calidad en cuanto mi tiempo me lo permita.

para terminar, ciertamente los creyentes jamás admitirán que la idea de su dios es así de extraña, imposible y contradictoria. Pero en fin, qué se le va a hacer. Si hay alguien que ha logrado convencer a un creyente de que su definición de dios es así de problemática, merecería un premio. Por mi parte no lo he logrado, todos los creyentes con los que he dicscutido el tema son tan cerrados como dicen.

Saludos

Anónimo dijo...

se podría decir que Dios es tan omnipotente que no conoce todo su poder porque este no tiene limite alguno, pero su creación una vez creada se limita a si misma como el hombre que cae en la mediocridad o simplemente cae al agua y muere ahogado pero porque se dejo morir por meterse al agua sin saber nadar, pero como sabemos no todo termina ahí su cuerpo servirá de alimento a los peces y esos peces serán el alimento de otros peces que tal vez sea pescado por alguien que no tenia mas nada que comer y se salve de la inanición, infinitas situaciones pueden suceder.

Anónimo dijo...

AVER LOS CREYENTES NO CERRAMOS NADA NI UNA DISCUCION USTEDES DEBE COMPRENDER QUE ESTAN ERRADOS Y NO ES LA INTERPRETACION SOLO DE LA MUERTE EN SACRIFICIO DE JESUS SINO MAS BIEN ES UN TEMA DE EJEMPLO DE COMO DEBEMOS OBRAR PARA CON NUESTROS HERMANOS DIOS PODRIA HAVER TOMADO OTRA FORMA QUE SERIA A LA FUERZA PERO LE DIO AL HOMBRE EL LIBRE ALBEDRIO Y EL MISMO SE LO DIO DE QUE SIRVE UN DIOS QUE GOBIERNA POR OPRESION Y OBLIGAR ANTE UN DIOS QUE ES AMOR Y NOS DA A ELEGIR??' NO DIGAN RIDICULECES Y PIENSEN BIEN ANTES DE CUESTIONAR A DIOS ESO ES UN PECADO GRAVE EL ESPIRITU SANTO HACE ENTENDER TODAS ESTAS COSAS QUE LES DIGO SI CREER EN DIOS NO PUEDEN ENTENDER NADA Y YA VEN COMO SE EMBARUYAN DE QUE SIRVE DECIR SOY UN DIOS DE AMOR Y LUEGO HAGO LAS COSAS POR LAS FUERZA?? NO SE DAN CUENTA DE ESO?' POR DIOS USTEDES NO SERAN GENTE CONTROLADA POR EL MKULTRA DE LOS MASONES?'' CUANDO TIENEN DUDAS NO SE DEEN MANIJAS SOSLO SIN PENSAR EN EL ESPIRITU SANTO SINO QUE CONSULTEN A LOS SACERDOTES TODO ESTO QUE HIZO JESUS TIENE QUE VER CON UN EJEMPLO PRIMERO QUE DIOS NO OBLIGA A NACIE Y LE DA A ELEGIR LAS COSAS POR ESO DIOS PREFIERE QUE EL HOMBRE ELIJA SU CAMINO DE CORAZON NO POR LA FUERZA Y JESUS NOS COMPRO POR QUE POR EL MOMENTO EL DEMONIO ES EL DUEÑO DE ESTE MUNDO Y ANTE CUALQUIER INFLUENCIA DE ESOS SERES CON UN BUEN ARREPENTIMIENTO EL HOMBRE PUEDE SER SALVO ANTES NO ERA ASI ANTES DE QUE JESUS HAGA LA NUEVA ALIANZA CON EL HOMBRE QUE CONSTABA Y CONSTA DE LIBRE ALBEDRIO UN DIOS COMO NUESTRO DIOS EL UNICO CREADOR NUNCA HARA LAS COSAS POR LAS FUERZA A MENOS QUE ESTEMOS EN EL DIA DEL JUICIO QUE EL LO DESICE QUE SENTIDO TIENE COMO DIJE ANTES DECIR QUE UN DIOS DE AMOR TE OBLIGUE O FORCE LAS COSAS SINO MAS BIEN ILUMIANDO CON ASUTICA AL SER HUMANO PARA QUE PUEDA RESOLVER EL PROBLEMA NO PODEMOS CONSIDERAR A DIOS COMO UN SER DE PODER ILIMINATO ES RIDICULO Y DIRIA QUE FAVORECE AL DEMONIO QUE SI ES LIMITADO OK?? SI NO COMPRENDEN POR QUE NO CONSULTAN AL CANAL CATOLICO EWTN Y SE DEJAN QUE HACER LOS PENSADORES Y FILOSOFOS SIN EL ESPIRITU SANTO NO SON NADA NI SABEN UN CARAJO DE NADA

Anónimo dijo...

QUISE DECIR QUE NO PODEMOS CONSIDERAR A DIOS COMO UN SER LIMITADO YA QUE ESAS SON CONCLUCIONES DE LA MENTE HUMANA LIMITADA NADIE PUEDE COMPRENDER DE UNA A DIOS SI NO ESTA CON EL ESPIRITUSANTO Y NO TIENE FE NI SE DEJA LLEVAR POR EL POR EL MISMO LIBRE ALBEDRIO TENEMOS QUE QUERER ESTAR CON EL Y SER SUS HIJOS SINO QUEREMOS ESO EL NO NOS PRIVA DIOS NO TIENE PODER LIMITADO YA LO MUESTRA EL APÓCALIPSIS QUE ES TERMINARA TODO ESTO CUANDO EL CONSIDERE QUE ES MOMENTO EL DEMONIO SI TIENEN PODER LIMITADO

Anónimo dijo...

Cuanta ignorancia disfrazada de sabiduria, me dio risa y pena leer un articulo lleno de supuestas afirmaciones que se contradicen entre sí, solamente basta con designar, una. Acaso porque alguien es omnipotente tiene que ser tirano?, jajaja, que tonto, Dios no es omnipotente porque no es un tirano y no hace lo que le da la gana, Dios no es omnipotente porque mantiene el orden y las leyes, jajaja, que absurdo, es completamente contrario a la razón. Claro, esa es la filosofía de ahora, deja las leyes, haz lo que quieras, insulta, agrede, falsea, total se puede hacer de todo sin temor al castigo porque no hay Dios y no hay quien nos corrija, cuanta insensatez.

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